Hola amigos,....pues bueno, ya por el título obviamente os hareis una idea de que la cosa va en parte de canes.
Ayer temprano en la mañana fui con toda la familia a la actividad RUNNING WITH DOGS, organizada por PANAMA RUNNERS. No quería perderme esta ocasión especial y la verdad es que nos lo pasamos de "muerte", que panzadas de reir viendo a la mayoría de los perros con sus mejores galas, y toda la dinámica del evento, jajaja ! ! !
Que yo recuerde era la primera vez que se celebraba en Panamá algo así. Creo que en otras ocasiones si ha habido algunas caminatas con mascotas, pero no específicamente una carrera, aunque en realidad casi todo el mundo se lo tomó bien relajado. No se parecía en nada a lo que podáis conocer como "Canicross", de los que se celebran principalmente en Europa y donde tanto los dueños como los perros corren a toda velocidad. El evento de ayer fue en realidad un convivio de atletas y sus perros, una bonita forma de pasar la mañana en compañía de nuestros familiares de "cuatro patas".
De la abundante "jauría" de la casa, ....jejeje, solo llevamos a los 2 mas chicos, Cayetana la salchicha y Manolito el pincher. Cayetana iba con un arreglo rosa toda pretty como una lady que es, mientras que Manolo llevaba su sueter de la bandera de España celebrando el pase de la roja a las semifinales del mundial.
En total había como unos 40 canes, de muchas razas y tamaños diferentes. Se llevaron genial como si el mismo César Millán (el encantador de perros de la TV) estuviera presente, ya que salvo algunos ladridos la cosa no pasó a mayores. Dependiendo de la raza se corrieron 1km o 3 km, y todos los perros sin excepción llegaron a meta con sus lenguotas goteando. Si a los atletas el calor y la humedad nos afecta mucho en Panamá, a nuestros amigos que no tienen la facilidad de sudoración les golpea también lo suyo.
La organización dispuso de bastantes toldas para que después de terminar los perros estuvieron a la sombra, asi como avituallamiento específico para ellos, mediante una fila de grandes tazones donde se les sirvió agua fresquita.
Mi hijo Diego llevó a Manolito y corrió delante de nosotros, mientras que Lis y yo caminamos con Cayetana (que es un poco vaga), y Houdi que es una perrita rescatada de mi amiga Verónica Medina.
Junto al sueter alusivo al evento que nos entregaron para los manejadores, y las pañoletas para nuestros amigos perrunos, también nos dió la organización algo muy importante para estos casos: bolsitas plásticas para recoger los "pupus". Y menos mal ! ! ! Porque no se si fue por la excitación de los perros al estar entre tantos nuevos amigos, o el ejercicio que hicieron que la mayoría de ellos enseguida tuvo que hacer una parada técnica para aliviar el intestino.
Os dejo unos links y tanto si os gustan o no los perros os recomiendo ver las numerosas fotos, porque de verdad que merecen la pena.
"SARNOSO", la máscota de Canal 5 Tv nos hizo reir un buen rato. Como anécdota uno de los perros levantó la pata y lo orinó,...jajaja ! ! !

El evento causó mucha expectación y fue cubierto por varias cadenas de TV y muchos medios digitales y de prensa escrita

Cayetana (Cayi), toda una dama,....lo único que la pierde es el aliento ! ! !

Manolito (Liki), con su camiseta de la furia roja a lo David Villa

Posando con Diego y los "puchis" (Foto cortesía PSM)
Diego llegando a meta,....Manolito mas interesado como se ve en alguno de los interesantes olores que había en todo el área (Foto cortesía TROIS)

Mi amiga ultrafondista Margaret VS corrió con 2 de sus perros criollos rescatados

Vero Medina, otra amiga atleta, corrió con su perrita Dulce Canela

Preparando el "Gatorade" para nuestros "mejores amigos"

Atos, un labrador de 2 meses del amigo Franklin Arana, causó sensación ya que se corrió los 3 kms sin correa detrás de él, y a la llegada se refrescó revolcándose en los bebederos
Una vez que todos los participantes terminaron estuvimos comentando anécdotas mientras perros y amos recuperábamos fuerzas. La entrega de premios fue super emotiva, y todos los participantes nos llevamos regalos de PURINA y EUKANUBA, como platillos voladores, bolsas de comida, golosinas perrunas (huesitos, etc), platos de beber, etc.
En definitiva los perros fueron las estrellas del evento, y aunque no pudieron hablar, con sus miradas y movimientos de cola dejaron bien claro que esta prueba debe repetirse a futuro. Ojala otras organizaciones, deportivas y no deportivas, tomen ejemplo y se pueda hacer un calendario de pruebas en las que compartir con estos seres tan especiales que en lo personal en nuestra familia son miembros de pleno derecho. Que poco nos piden y cuanto amor nos dan ! ! ! Tomemos ejemplo de ellos.
Una vez aclarado lo de las pulgas, aunque en realidad todos los perros estaban muy limpiecitos y cuidados, pasamos a explicar lo de las chinches. Generalmente los domingos es el día que dedico a mis long runs, los cuales suelo comenzar bien temprano tipo 5.00 a 6.00 am. Como no quería faltar a la RUNNING WITH DOGS, decidí cambiar mi rutina habitual y programar una corrida una vez acabado el evento, saliendo desde Albrook Mall con destino a mi casa en Las Cumbres. Ya eran pasadas las 8.00 de la mañana cuando pertrechado con mi cinturón y botellas a la espalda comencé la trotada, pero por fortuna el sol estaba medio oculto y no hacía tanto daño.
Al poco de comenzar me vi a Enrique Vergel de FONDISMO parado con su carro a un lado de la calle, cámara de fotos en mano, y me sacó algunas instantáneas como la que os adjunto a continuación.
Enrique me dijo venía de cubrir otros eventos deportivos que se habían celebrado esa mañana, así que completó una buena jornada.
De
Albrook Mall salí dirección a la antigua base del Army de
Clayton, para entrar por la puerta trasera. De allí crucé toda la base hasta la puerta de entrada principal, saliendo a la carretera de las
Esclusas. Tras subir y bajar la loma camino a
Pedro Miguel, abandoné el asfalto y me inserté en el
Parque Camino de Cruces. Este es un área boscosa muy compacta, y en la cual no hay tráfico ni gente ya que está restringido el acceso a vehículos. El camino de estar poco transitado se cerraba mucho en ocasiones, pero me mantenía fresco corriendo a buen ritmo de 4.30 km. Llegué al cruce con la nueva autopista del
Puente Centenario y la pasé por debajo mediante un cruce subterráneo al efecto. En este punto quedé desorientado, ya que la construcción de la nueva carretera había alterado el trazado existente que yo conocía.
Tras unos instantes de duda, opté por buscar algún camino o trocha que me llevase hasta la Autopista de
Colón, y al poblado de
Mocambo. Todas las trochas que intenté tras unos cuantos kilómetros se iban cerrando mas y mas, sin conducir a ningún sitio. Entonces tenía que retornar sobre mis pasos, y en ocasiones me perdía de cerrado que estaba el camino. Otras veces iba abriendo paso casi por el medio de la naturaleza, y mis piernas fueron las que sufrieron las raspadas y golpes con la espesa vegetación. Una de las vías que exploré era lo que parecía un camino transitado. Tenía roderas antiguas de carro, así que por lógica pensé que debía de llegar a algún sitio mas o menos civilizado, cuando menos una casa perdida donde poder preguntar y orientarme. El camino en cuestión se fue metiendo debajo de un bosque que cubría mi visión superior, la oscuridad era grande pero el paisaje era todo un espectáculo. Nunca antes había corrido en un sitio tan remoto y menos civilizado, en medio de la nada. Por cualquier sitio la vegetación se movia a mi paso, síntoma inequívoco de animales huyendo por mi presencia.

A cada paso que daba las zapatillas casi se hundían por completo en el barro, y aunque ya estoy bastante acostumbrado a ello y no es un tema que me preocupa el de mancharme o andar húmedo, si me ralentizaba el paso a la par que tenía que redoblar el esfuerzo físico para continuar corriendo.
Conforme iban desapareciendo las marcas de las ruedas, aumentaba la vegetación y el camino parecía que en cualquier momento me fuera a engullir. No soy un tipo miedoso, pero os juro que iba con el "culillo apretao",...jejeje,...mirando para todos los lados, especialmente al piso puesto que encontrarse con alguna culebra en esta época en Panamá es el pan nuestro de cada día. El camino se puso cada vez mas resbaloso, y de charcos esporádicos aquello se convirtió en un lodazal en el que cada vez me costaba mas y mas mantener la verticalidad. Mi objetivo era buscar algún área despejada y de cierta altura desde donde poder ver el horizonte y orientarme, pero en contra de mis deseos aquello tenía a cada metro que pasaba peor pinta, y el terreno iba en descenso. Cuando ya llevaba unos cuantos kilómetros me encontré rodeado de lagunas y estanques medio putrefactos, llenos de mosquitos y vegetación en plena descomposición. Seguir por los lados era una locura, vegetación super cerrada en la que incluso con un machete solo podría avanzar a paso lento. De frente el agua me cerraba el paso, ya que se había tragado literalmente el camino, por llamarlo de algún modo, por el que transitaba.

Llegado a este callejón sin salida, tomé la opción de detenerme y pensar en que estrategia tomar. No se si os pasa también a vosotros, pero cuando estoy corriendo aunque no sea a un ritmo elevado, mi capacidad de pensar y hacer cálculos disminuye considerablemente. Por ejemplo me cuesta hacer operaciones de ritmos, que tiempos debería llevar en una distancia y similares. Quizás es que mi coeficiente intelectual no da para mas, o como decía un amigo atleta, que "sangre que riega las piernas no riega el cerebro", jajaja. De nada me valían la data del Garmin ni el Black Berry, allí no había conexión posible así que estaba solo y debía tomar una decisión. Mi esposa todavía no debía estar preocupada, pero en un tiempo era obvio que no iba a llegar a casa como planeado inicialmente. Aquello no tenía ninguna buena pinta.
Mientras repuse fuerzas con alimento e hidratación, tomé la única decisión que pensé era lógica. Quizás de mis años de práctica de orientación deportiva en mi paso por el ejército, aprendí que lo principal siempre era tener líneas de parada, y aunque perdido estar orientado. En mi situación no tenía ninguna línea de parada que me frenara de salirme del área donde estaba corriendo. En este tipo de jungla, selva, o como se le quiera llamar, no hay manera de meter un rumbo, talonar ni nada parecido. El terreno continuamente te lleva de un lado para otro, cambiando el norte-sur y haciendo super complicado orientarse al no ver ni la posición del sol. Mi única esperanza por lo tanto era intentar retomar el camino recorrido, confiando en no perderme y volver al inicio.

Foto para la posteridad, por si me comen las "alimañas", y vuelta para atrás no sin antes mandar un e-mail a mi esposa con copia a mi mismo para que en cuanto hubiera cobertura el BB me avisara con una alarma. Intenté no ponerla nerviosa, pero ya le anticipaba que había abortado el plan original de llegar a Mocambo y de allí a las antenas de Las Cumbres.
El regreso fue mas sencillo de lo previsto, por cuanto mis huellas habían quedado muy profusamente marcadas en el barro, adicional a que en todas los cambios de dirección había ido dejando marcas como las miguitas de pan de Hansel y Gretel, ....jejeje ! ! !
De regreso a la autopista no me di por vencido y corrí un par de kilómetros a cada lado buscando un camino que tuviera signos de civilización o alguna casa perdida en el área. Pero salvo los conductores que pasaban a toda velocidad y me miraban extrañados por estar corriendo ahí con esas pintas, lo cual está prohibido - correr en autopista,...no las pintas,..jejeje - , no vi nada que me ayudase.
Pasaba el tiempo y los kilómetros ya se notaban en las piernas, así que corrí de nuevo al punto de entrada del Parque Camino de Cruces. Ya con cobertura, mandé un mensaje de chat a mi amada esposa -la cual pensaba me podría mandar para algún sitio como la "mierda" por ejemplo - diciendo que terminaría el entreno en Summit y que please fuera a buscarme con el carro. Así que de nuevo salí al asfalto y con la tranquilidad de estar ya de nuevo en la civilización, me dirigí corriendo a buen ritmo a pesar del sol del mediodía y del cansancio a las esclusas de Pedro Miguel, la dura subida de Paraiso, y finalmente hasta la puerta de entrada del jardín botánico Summit donde puse punto y final a la jornada.

Después de beberme la mitad de las latas de soda de la máquina del parque,....ofuuuuu como diría el Tragabuche,...que calorina ya a las 12 del mediodía,...me tomé esta foto en la que se me ve cansado y coloradito. Los datos del Garmin dicen que totalicé 45 km a un ritmo medio de 5.02 km, lo cual pensé estaba errado inicialmente pero luego viendo los laps que fui tomando me dieron siempre cercanos a 4.30 km salvo la parte selvática que es donde me fuí por encima. Parece que el miedillo que llevaba y las ganas de salir de allí me hizo correr a un ritmo mas elevado del que creía.
En resumen, tremendo entrenamiento el que me metí al final y a pesar de la perdida que tuve, buenas sensaciones de cara a la Maratón en trillo del Valle en 6 semanas.
Salvo el sentido de la orientación, jejejeje, todo lo demás me funcionó a las mil maravillas. Aproveché para hacer distintas pruebas de material, alimentación, etc y todo fue perfecto. En hidratación estrené un nuevo cinturón Fuel Belt con capacidad para 2 botellas de 22 onzas cada una (1.2 litros en total), y gracias a ello no me quedé sin líquido a pesar de la distancia, aunque tuve que racionarlo un poco al final. El año pasado en la prueba del Valle usé un cinturón con sistema de doble botella pero con capacidad solo de 15 onzas en total, o sea, una tercera parte de la que tendré ahora.

Claro que capacidad significa peso, pero el cinturón es super cómodo, y prefiero sacrificar algo de lastre en beneficio de contar con mas hidratación. También hice un test respecto de la alimentación, en cuanto a los propios alimentos y tiempos de toma, así como con las pastillas de sal y otros energizantes,...jejeje, y tantos los gel GU como el resto de las cosas aprobaron con nota. Ahora hay que ver si el departamento de medicamentos de los USA los da de paso,....jejeje, tranquilos que todoooooo está controlado,...eso de la EPO no va conmigo.
En cuanto al calzado, y como se ve en las fotos, las Saucony PARAMOUNT superaron cualquier obstáculo, y a pesar de ser unas zapatillas mixtas no específicas de trillo, me convencieron de que serán mis compañeras para ese duro evento. Aquí abajo las veis ya lavaditas y descansando :)

En este aspecto también voy a sacrificar agarre y seguridad, por comodidad y ligereza. Es obvio que una zapatilla de trillo es lo mas adecuado para la gran mayoría de los participantes, y es mi recomendación, pero si se tiene buena experiencia en trillo, no se tiene mucho peso, y el objetivo es disputar la punta, creo hay que tomar algo de riesgos.
¿Y lo de las chinches???? Bueno, pues para terminar deciros que si bien no me agarré ninguna pulga en la Running with Dogs, si me llené de chinches y otros insectos raros en medio de la selva, aunque por fortuna eran en su mayoría chiquitos y con una buena ducha me los quité de encima. Me gusta hacer amigos pero no de estos que se le pegan a uno sin avisar :)
Nos vemos chicos,
FER